• Pan integral
  • Garbanzos
  • Avena
  • Cebolla
  • Ajo
  • Tomate crudo
  • Lechuga
  • Cilantro y comino
  • Aceite de oliva virgen extra

Empieza por cocer los garbanzos. Déjalos en remojo la noche anterior (unas 8-12 horas). Al día siguiente, escúrrelos, colócalos en una olla exprés con agua limpia y cocínalos a fuego medio-bajo durante aproximadamente 50 minutos o hasta que estén tiernos. Resérvalos.

Mientras tanto, pela y corta la cebolla y los dientes de ajo. En un procesador de alimentos, coloca la cebolla, el ajo, los garbanzos ya cocidos, la avena, el cilantro fresco y las especias (sal y comino molido). Tritura todo solo unos golpes para mezclar, cuidando que la mezcla quede con trozos visibles y no demasiado triturada, para que luego se unan bien y la masa tenga textura.

Con esta mezcla, forma hamburguesas del tamaño deseado. Calienta aceite en una sartén y fríe las hamburguesas hasta que estén doradas por ambos lados. Cuando estén listas, colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Para el montaje, abre los panes de hamburguesa y en la base coloca un puñado de rúcula fresca. Pon la hamburguesa encima, añade rodajas de tomate y otro poco de rúcula. Cierra con la tapa del pan y ¡disfruta!