Empieza por cocer los garbanzos. Déjalos en remojo la noche anterior (unas 8-12 horas). Al día siguiente, escúrrelos, colócalos en una olla exprés con agua limpia y cocínalos a fuego medio-bajo durante aproximadamente 50 minutos o hasta que estén tiernos. Resérvalos.
Pon el aceite de oliva en una sartén a fuego medio y, cuando esté caliente, añade la cebolla picada. Deja que se cocine hasta que esté transparente. A continuación, echa el jamón troceado y el ajo laminado y deja que se cocine todo junto durante unos minutos más.
Después, agrega los garbanzos, mezcla bien y, cuando esté todo integrado, añade los guisantes. Salpimienta al gusto. Sigue cocinando a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo para que no se pegue.





